La salud mental es la parte de la salud general a la que a veces no prestamos la atención necesaria.

Pero, ¿cómo tener una buena salud mental? Voy a partir de la idea de que la salud general abarca a la salud física, mental, y las relaciones interpersonales de las que disponemos. Las tres van de la mano, se relacionan entre sí y su nivel saludable proporciona bienestar personal y por tanto calidad de vida.

¡UNA BUENA ALIMENTACIÓN AYUDA!

Como se sabe una dieta balanceada suele estar directamente relacionado con el bienestar físico y psicológico de una persona en el hospital McLean, afiliado a la Universidad de Harvard, se condujo un estudio sobre la relación entre la depresión y los alimentos, que fue publicado el 15 de abril del 2005 en el “Issue of Biological Psychiatry”. El resultado de este estudio demostró que para tratar la depresión ciertos alimentos son más efectivos que las pastillas (Ramón-Arbués et al., 2019). Los investigadores encontraron que los ácidos grasos Omega-3 y los alimentos con un alto contenido de Uridine son capaces de reducir los síntomas de la depresión en igual o incluso mayor medida que tres diferentes medicamentos antidepresivos que se usaron para el estudio. Estos nutrientes se encuentran en el pescado, las nueces y las melazas, entre otros alimentos. Por otro lado, los investigadores de un segundo estudio titulado: “Changing Diets, Changing Minds” (“Cambiando Dietas Cambiamos Mentes”) afirman que existe un amplio rango de nutrientes que resultan indispensables para el cerebro y la salud mental. Estos nutrientes se combinan entre sí para permitirle al cerebro desarrollarse y funcionar adecuadamente (Vargas, s. f.).

LA IMPORTANCIA DE DORMIR BIEN

Las consecuencias al no dormir bien pueden ser muy variadas: estrés, ansiedad, cansancio, somnolencia y cansancio durante el día, poca capacidad para concentrarse, lentitud de respuesta, falta de reflejos, etc. Hoy en día, las personas no duermen lo que deberían, la tele, el ordenador, o los videojuegos, son los nuevos «vampiros del sueño». No dormir el tiempo suficiente puede tener efectos negativos en nuestra salud física y mental. Asegúrate de dormir lo suficiente y de mantener un horario saludable de sueño para disfrutar de estos beneficios de una buena noche de sueño. Una buena noche de sueño puede mejorar tus capacidades de memoria y de resolución de problemas. Mantener un horario saludable de sueño te ayudará a estar motivado, alerta y participativo. Dormir bien toda la noche puede ayudar a tu estado de ánimo e incluso prevenir sentimientos de depresión.

Si bien las necesidades personales varían, en promedio, un adulto necesita entre 7 y 8 horas de sueño por noche. Los bebés generalmente duermen unas 16 horas diarias. Los niños pequeños necesitan unas 10 horas de sueño, mientras que los adolescentes necesitan, al menos, 9 horas. Para lograr el máximo de los beneficios restauradores del sueño, es importante lograr una noche completa de sueño de calidad (Miró et al., 2005).

¿POR QUÉ DORMIMOS?

Aún no se tiene una idea clara acerca de por qué dormimos, además es poco probable que exista sólo una respuesta para esta pregunta, sin embargo, sí resulta evidente que diversos y muy importantes procesos fisiológicos, están estrechamente relacionados o incluso están determinados por el sueño o la periodicidad del mismo. A este respecto, existen diversas teorías acerca de las funciones del sueño, por ejemplo: 1) restablecimiento o conservación de la energía, 2) eliminación de radicales libres acumulados durante el día, 3) regulación y restauración de la actividad eléctrica cortical, 4) regulación térmica, 5) regulación metabólica y endocrina, 5) homeostasis sináptica, 7) activación inmunológica, 8) consolidación de la memoria, etc (Carrillo-Mora; 2013).

RELACIONES SOCIALES EN NUESTRA SALUD MENTAL

Las relaciones personales influyen de manera positiva en nuestra salud mental y física. A lo largo de nuestra vida, tanto el número y como la fuerza de nuestras relaciones, afectan a nuestro bienestar mental y físico; diferentes estudios apuntan que las personas con unas buenas relaciones personales tienen tasas menores de ansiedad o depresión (Cazorla, 2016). Además, presentan mayor autoestima, empatía y estas relaciones son más fiables y con mayor cooperación; al contrario, la soledad puede afectar negativamente a la salud, estas personas, pueden presentar patrones de sueño interrumpidos, presión arterial elevada y mayores índices de estrés; también puede afectar al sistema inmunológico y disminuir la sensación general de satisfacción.

El apoyo social constituye uno de los factores protectores más investigado en la actualidad y con resultados más positivos para aumentar la resistencia del individuo ante las transiciones de la vida, los estresores diarios, las crisis personales y en el momento de adaptación o ajuste a las enfermedades, es necesario pensar en el tipo de relaciones que nos gustaría tener, si fortalecer las que tenemos o hacer nuevas amistades para fortalecer las conexiones que ya conoces, no dudes en llamarles o escribirles (Feldman et al., 2008). También a través de las redes sociales piensa en los intereses comunes y empieza a compartir tu tiempo, es necesario que cuidemos nuestras relaciones personales.

BIBLIOGRAFÍA

Barbosa Granados, S. H., & Cuéllar, Á. M. U. (2018). Influencia del deporte y la actividad física en el estado de salud físico y mental: Una revisión bibliográfica. Katharsis: Revista de Ciencias Sociales, 25, 141-160.

Ramírez, W., Vinaccia, S., & Gustavo, R. S. (2004). EL IMPACTO DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE SOBRE LA SALUD, LA COGNICIÓN, LA SOCIALIZACIÓN Y EL RENDIMIENTO ACADÉMICO: UNA REVISIÓN TEÓRICA. Revista de Estudios Sociales, 18, 67-75. https://doi.org/10.7440/res18.2004.06

Ramón-Arbués, E., Martínez Abadía, B., Granada López, J. M., Echániz Serrano, E., Pellicer García, B., Juárez Vela, R., Guerrero Portillo, S., & Saéz Guinoa, M. (2019). Eating behavior and relationships with stress, anxiety, depression and insomnia in university students. Nutrición Hospitalaria. https://doi.org/10.20960/nh.02641

Vargas, G. I. C., & Bastías, C. P. M. (2006). Alimentacion Saludable. Horizontes Educacionales, 11. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=97917575010

Carrillo-Mora, P., Ramírez-Peris, J., & Magaña-Vázquez, K. (s. f.). Neurobiología del sueño y su importancia: Antología para el estudiante universitario. 11.

Cazorla, J. (2016). Las relaciones sociales en salud mental: Estudio sobre la percepción del impacto de las relaciones sociales en la mejora de la autonomía de las personas con diversidad mental y la relación con el trabajo social. http://riberdis.cedd.net/handle/11181/4732

Miró, E., Lozano, M. del C. C., & Casal, G. B. (2005). Sueño y calidad de vida. Revista Colombiana de Psicología, 14, 11-27.

Feldman, L., Goncalves, L., Chacón-Puignau, G., Zaragoza, J., Bagés, N., & Pablo, J. D. (2008). Relaciones entre estrés académico, apoyo social, salud mental y rendimiento académico en estudiantes universitarios venezolanos. UNIVERSITAS PSYCHOLOGICA, 7(3), 14.

ubicación

Av. Ramón Castilla 700 – La Tomilla. Cayma. Arequipa.

Como llegar

Contacto:

Teléfono:
(51 54) 457058

Libro de reclamaciones

SOBRE ESTE SITIO

NUMERO DE VISTAS

0172205
Total Visit : 172205

ISPA © Todos los derechos reservados - Creado por Comercio SOFT SY STEM E.I.R.L.

IDIOMAS »